Capítulo 127
Carlos volvió a acercarse a mí, y lo empujé con una mano.

—Haz lo que quieras.

Me levanté de sus brazos una vez más. —Pero los abogados no pueden ser injustamente acusados. Tengo que ir a buscar a Ana para cenar.

Carlos lamió la mancha de sangre de mis labios, descontento con mi reacción. —¿No puedo acompañarte a cenar?

Asentí. —Renuncio a esa supuesta competitividad tuya; a partir de ahora, dedica todo tu tiempo a estar con Sara, no lo necesito.

Carlos me agarró del brazo, su exp
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP