La librería para la que Morgan trabaja es muy famosa y acoge las presentaciones londinenses de
los más importantes escritores. Él no se pierde nunca ni una y, con los años, ha logrado reunir
una gran colección de libros firmados.
Sus colegas podrían hacer lo mismo. En cambio, prefieren gastarse el dinero necesario para la
compra de esos libros de otras formas. Como si una pizza, una cerveza o un paquete de
cigarrillos pudieran realmente valer más.
Morgan nunca sería capaz de tanta superficialid