Mundo ficciónIniciar sesiónNoemí, se sentía verdaderamente culpable. Pero a pesar de eso, día tras día, no había podido evitar ver a Francisco.
Cada vez que dejaban de entrenar, se dirigió a la parte de los probadores. Lo esperaba con ansias, el mismo también lo hacía.—Aquí estás —murmuró con una sonrisa tímida, y él la tomó de la barbilla para besarla.Se quedaron perdidos el uno con el otro, y en ese instante él dijo algo que la sorprendió.—Cuando todo esto termine... Nos irem






