"Bueno, para empezar, lo primero que tenemos que hacer es encontrar nuestra casa. Hace bastante tiempo...", murmuró Damián.
"Bien", respondió, y seguimos avanzando.
Pronto llegamos frente a una bonita fachada, con árboles extensos y grandes, lo que me hizo pensar que este sitio era muy antiguo. Podía escuchar el canto de los pájaros revoloteando por ahí, el sonido del viento chocando contra las hojas, y los árboles moviéndose de un lado al otro. Algunos eran más jóvenes que otros, con troncos m