10. Ten todo listo.
Franchesca se encontraba no solo sorprendida por la proposición de Alexander, también sentía que su voz había desaparecido a causa de la emoción y alegría que sus palabras habían provocado en ella. Por lo que, antes de responderle, dio un salto gritando y tapándose el rostro antes de decirle su respuesta.
—¡Por supuesto que sí acepto! —sus palabras salieron más rápido de lo que su cerebro las procesó.
Sin embargo, era lo que deseaba: permanecer a su lado. No importaba si apenas tenían dos seman