Sarah admiraba el precioso paisaje ante sus ojos, era como sacado de un cuento, era perfecto, y quería sentirse feliz y libre, sin embargo, recordar el pasado, recordar a Fred, le impedía sentirse de esa manera, observó la hora, era el amanecer, vio el sol salir en su máximo esplendor y brillar.
«Estoy segura de que él no se acuerda de mí, debe estar feliz de que se deshizo de mí, yo no le hago falta, ojalá que sea feliz, sí, eso deseo, que encuentre su felicidad, lejos de mí, lejos de lo que l