En el escenario, Fernando dijo a todos con cara de emoción: —Hoy es el día en que mi empresa sale a bolsa, fueron tres años de duro trabajo para conseguirlo.
—Por cierto, preparé una presentación para que vean el esfurezo que pusimos.
En cuanto terminó, la gran pantalla que tenía detrás se iluminó de repente y apareció un vídeo.
—¡Vete al infierno!
En el vídeo se le veía con rostro cruel, arrojando contra el suelo el bebé que llevaba en brazos.
Y luego otro vídeo con una escena similar, solo que