Las cosas seguían complicándose en mi vida. Esa tarde que Alondra fue a otra ciudad a hacer unas fotos y videos de una galería para su publicidad, así es que aproveché para ir a almorzar sola, en un restaurante que está muy cerca de la oficina. Cuando se nos hacía tarde en la oficina o teníamos mucho trabajo solíamos ir allí y ahora que mi amiga estaba de viaje y ella no podría controlarme ni reclamarme por mi dieta, fui toda oronda y coqueta a comerme un buen plato de bistec con papas frita