Por la noche, cuando me disponía a dormir con Rudolph, él me pidió que me relajara, que estuviera más tranquila, que dejara de pensar en los crímenes, que no siguiera escarbando posibilidades de dar con el asesino en serie que estaba asolando la ciudad o que descubriera, finalmente, quién lo hubiera matado, porque eso podía afectar mi embarazo que era, por el momento, lo más importante para él y para mí. -Las pesadillas pueden afectar tu gestación, al bebé, a ti misma, tú eres una mujer muy se