Capítulo 11

-Son dos cosas, me dijo Alondra mientras desayunábamos, inconscientemente abriste la lata de café para recordar siempre a tu marido, porque tu mente o tu subconsciente, no se resigna a su muerte, o él ha venido a buscarte-

Ya se imaginarán. Yo seguía con los pelos de punta, estaba muy asustada y no dejaba de temblar.

-Lo mejor es que te vayas a dormir a mi casa-, me dijo Alondra.

-Yo lo quiero mucho a Rudolph y estoy segura que él me amó demasiado, no me haría, jamás, daño, segur
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