102. No todos pueden volver a enamorarse.
Ella deslizó los labios por el mentón de su esposo hasta llegar a su boca y succionó su labio inferior con suavidad mientras metía las manos bajo su camisa para intentar tocar su piel, era tan necesario para ella el contacto que le costaba mucho no hacerlo.
— Quiero que mi madre sea feliz, todavía es joven y debe ser genial, enamorarte una vez imagina dos, tal vez me cause nostalgia, pero todo el mundo se merece lo que tú y yo tenemos.
—Todo mundo lo merece, pero no todos pueden volver a enamor