Sigo viéndola de lejos, sigo anhelando su amor, pero no importa. Debo ser fuerte y prepararme para lo que dura nuestro contrato y nuestro matrimonio. Verla dormir es casi adictivo, no me canso. Tal vez sí estoy enamorado o solo quizás es por causa de ser mates. Me enamoré de sus manos, de sus ojos, de sus labios, de su manera de pensar. Es contradictorio con todo lo que soy. Ella no solo es hermosa, es inteligente y decidida. Rayos, cómo amo a esa mujer.
Debo salir de la mansión, seguir con el