Me quedé en casa de Dante hasta que se hizo de noche, hasta que sacó unas pizzas de su congelador y las metió en el horno. Haber pasado el día juntos me estaba gustando, era mucho más de lo que yo había hecho con algún exnovio.
A mitad de nuestra cena, Cindy me llamó y Dante estuvo mirándome mientras hablaba con ella.
—He llamado, podemos ir mañana por la mañana a ver un par de apartamentos. ¡Qué emoción!
Me hizo reír.
—Vale. Estaré de vuelta en un rato. Te veo luego.
—¡Adiós!
Dejé el t