¿Mi madre?
—¿Mi madre?
¿Cuándo? ¿Por qué?
Me apretó con más fuerza la pierna por si se me ocurría huír. ¿Huir a dónde? ¿Huir como lo hizo ella?
—No quería joderte el resto de las vacaciones.
—Maya... —me murmuró en voz baja. Yo negué de lado a lado. No podía—. Sólo te lo he dicho porque debes saberlo, no quiero ocultarte nada más y mucho menos esto.
Hacía demasiado que dejé de fantasear con el regreso de mi madre, creo que sólo lo hice los primeros meses de su asencia. Era tarde, jodidam