DANTE
Sábado noche -LA FIESTA-
—Deberías ir dentro, estás helada.
Joder si lo estaba. No llevaba sujetador y se le notaban los pezones a través de la tela de ese corsé que llevaba puesto. A Maya todo le quedaba bien. Quería enredarme esa coleta en la mano y no soltarla en toda la noche. Dominarla. Follarla bien, como me gustaba. Hacerla mía.
Tenía los dedos fríos cuando me cogió de la mano. Su piel era suave, la había tocado ya tantas veces que pensé que estaba acostumbrado a ella. Había tocado