Mundo de ficçãoIniciar sessãoEsa noche Kiev durmió en una de las habitaciones de visita. Lo bueno fue que no me reclamó ni nada, pero si me dijo que tenía que estar pendiente del perro porque sino iba dormir afuera. Que cruel.
Me levanté temprano y mientras ayudo a vestir a Milán le envío un SMS a Malta para avisarte que iré para la agencia porque obviamente debo contarle lo del trabajo.
—¿Qué tal? —Mil&aa







