Minutos antes de que Ava volviera.
Ethan tomó su teléfono y marcó con rapidez. Apenas sonó una vez antes de que la voz de Arthur se hiciera presente al otro lado de la línea.
—Sí, jefe, dígame.
Ethan caminó hacia su oficina dentro de la mansión, cerrando la puerta detrás de él con un chasquido seco.
—¿Qué pasó con la deuda de los padres de Ava? —preguntó sin rodeos, con el ceño fruncido.
Hubo un breve silencio antes de que Arthur respondiera con cautela.
—Se entregó el dinero al padre de Ava pa