Algunos meses después, Alba estaba sosteniendo con mucha fuerza el brazo de Luke porque estaba camino hacia el quirófano.
Su hijo estaba a punto de nacer, a pesar de que varios miembros de la manada estaban en contra de que su jefe fuera a una clínica humana, no tuvieron otra opción que quedarse callados.
—Por favor, no quiero que te vayas—le dijo Alba cuando ella misma sabía que había rompido la fuente.
A pesar de que, el embarazo de esa mujer había sido completamente normal, Luke jamás había