Estacioné el auto en el parquímetro de un restaurante y Jackson miró a través de la ventanilla, curioso.
—Esta no es la casa de Alex. —Me encogí de hombros, culpable, me mordí el labio y me acerqué a, él tomando su nuca para besarlo.
—Feliz aniversario, amor —su rostro se hizo más sorpresivo y me miró sin creerlo—. Perdón por olvidarlo —me disculpé apenada.
—Pero... ¿Y tus amigos?
—Hablé con ellos y entendieron, ahora ven, vamos a disfrutar de una buena cena para festejar ¿vale? — Jackson asint