19. ¡Amir, suéltalo!
Amir examinaba decenas de pensamientos que pasaban por su mente en cuestión de segundos mientras escuchaba hablar al americano, pero hubo uno que se hizo más fuerte que los demás, que pesaba con la fuerza de una enorme losa y parecía amenazar con aplastarlo, la seguridad de Irina, que algo le sucediera a su lado, que ahora que la tenía para él no fuera capaz de protegerla.
No, Amir se negaba a perderla, a soltarla ahora que era suya, sin duda daría la vida por ella si hiciera falta.
Se adelantó