—¡No, tú no puedes estar embarazada! —exclama Theo totalmente incrédulo a lo que ese papel decía.
—Pero si es así, allí lo dije, me hice la prueba y salió positivo. —le resalta. —Seremos papás y con los guapísimo que somos, este bebe será hermosísimo. —le dice totalmente emocionada.
Theo veía y veía una y otra vez ese papel, como si el positivo que estaba impreso en algún momento cambiaría. Yo solo aguardaba allí en silencio, debo aceptar que con un nudo atorado en la garganta, de las ganas hor