Capitulo especial. Desde los ojos de Mérida.
—Mil gracias cariño por traerme a Miami, estaba desesperada por ir a la playa, la constante nube de Seattle me tiene toda pálida. —comento, aunque sin ser escuchada, ya que Theodor solo estaba pendiente de su celular. —Veníamos a disfrutar de unos días. —le quito el celular de las manos, para ver si así me presta atención.
—Tu como siempre vienes conmigo a hacer nada , Mérida. Yo tengo trabajo, lo que paga todos tus caprichos. —dice el, arrebatándome el celular.
Theodor no solía ser romántico,