Bridgette colocó sus propias manos sobre las de Steve para aumentar la presión que él ejercía sobre ellos, se sentía divina, amada y deseada al mismo tiempo, y ahora ella controlaba en gran parte el movimiento de penetración acoplando el movimiento de sus caderas al de las de él. Se sentía tan sensual y erótica al mismo tiempo, ella se alzaba para dejarse caer de nuevo en el miembro masculino hasta que la penetración era total, sentía un poquito de molestia por la longitud inusual del miembro m