Landon trataba de imprimirle la mayor velocidad a su patrulla, la sirena estaba a todo lo que daba y la coctelera lanzaba destellos azules y rojos por doquier que pasaba como una exhalación. Cuando llegó a la entrada del barrio donde vivía bajó la velocidad y apagó la sirena. Se fue acercando con rapidez pero en silencio.
Se detuvo a unos cincuenta metros de la casa y descendió del coche patrulla, sacó su automática y la sostuvo con la izquierda mientras comprobaba que tenía la magnum en la fun