Capítulo 70
Un mensaje de miedo
La casa estaba en silencio. Demasiado silencio. Era uno de esos silencios que te oprimían el pecho como una losa, presionándolo, impidiendo que te dejaras en paz, y haciendo que cada latido resonara como un trueno en el fondo de aquella quietud. Me senté en el borde del sofá, con las piernas recogidas bajo mí, contemplando las sombras que se extendían por las paredes. La tenue luz de la habitación solo las intensificaba, convirtiendo los rincones comunes en figuras silenciosas y horribles.
Sola. Completamente sola. Ni rastro de Dominic paseándose nerviosamente, ni del móvil vibrando con mensajes urgentes, ni vestigios del pasado esperando para pisotear mi refugio. Solo yo... y el silencio.
Respiré hondo, con dificultad, y coloqué las palmas de las manos sobre las rodillas. Entrelacé los dedos y, con las palmas juntas, pude contener físicamente la sensación de seguridad que esta casa me ofrecía aquella noche. El mundo exterior seguía girando como siempr