Capítulo 47
Liana — Su punto de vista
El día había sido largo, pesado y lleno de miradas. Desde que Adrián defendió mi trabajo frente a Mimi, sentí que todos en la oficina me observaban como si yo fuera la causa de todos los problemas. No sabía si debía sentirme agradecida o asustada.
Cuando el reloj marcó casi las seis, recibí un mensaje de él: “Pasa por mi oficina antes de irte.”
Mi corazón dio un pequeño salto. Dudé unos segundos, pero luego respiré hondo y caminé hasta la puerta de cristal.