(Maya, tercera persona limitada)
Maya cruzó la puerta giratoria de Sterling con el café en la mano. Iba mentalmente repasando todo lo que necesitaba terminar antes del almuerzo. Alguien reía cerca de recepción, el equipo de marketing ya discutía sobre una presentación. Todo sonaba igual, excepto que… algo faltaba. No podía explicarlo. La oficina se veía normal, y sin embargo la mañana se sentía extrañamente… silenciosa. La oficina se sintió mal antes de que Maya pudiera nombrar por qué. Frunció