«Probablemente estaba muy cansada anoche.»
«Bueno.»
Los pasos de Juan al bajar las escaleras eran notablemente más ligeros.
Acababa de sentarse cuando Rafael entró desde fuera.
—Jefe, ha llegado la gente de la familia Nieves, y Sara también, trayendo bastantes regalos...
—¡Échales!
Juan sintió asco fisiológico más náuseas al oír el nombre de Sara.
Rafael hizo una pausa y asintió con la cabeza para salir.
«La tal Srta. Nieves, que es feroz, de verdad ha ofendido al jefe.»
«¡Es una locura que teng