Era como si hubiera una mano dentro del cuerpo de Lorena, tirando con fuerza de su corazón, hundiéndose en él, respirando con dificultad.
Un escalofrío la recorrió, una repentina oleada de malos sentimientos.
Su voz delató un indicio de sus emociones.
—Ivanna, lo sabía, sigues haciendo que la gente lo busque. Haré que alguien averigüe qué está pasando enseguida. Nos mantendremos en contacto y compartiremos cualquier noticia antes.
Ivanna conocía la gravedad de la situación y aceptó de inmediato.