Capítulo 162
Juan estaba de pie, cubriéndose el estómago, con la cara un poco pálida y la figura alta y recta un poco frágil.

Parecía forzarse a sentirse incómodo.

Lorena arrugó la nariz, sin acabar de creerle.

Pero al mirarle, estaba en muy mal estado, borracho y pálido, con los ojos oscuros como la tinta, y también daba lástima.

Había ido y se había sentado en el sofá, muy cohibido y sin correr a mirar a su alrededor.

Sólo inclinó ligeramente la cabeza para mirarla, como un pequeño animal sin hogar.

Lorena
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