Mundo ficciónIniciar sesiónEra domingo y esa noche ya no había fiesta en casa de la Güera, así que tenía toda la tarde libre para hacer lo que yo quisiera, por primera vez en mi vida tenía tiempo y dinero para darme un pequeño gusto.
También era el día libre de Melo, así que decidimos pasar la mañana en la playa. Hacía mucho que no salíamos sin el remordimiento por gastar un dinero que no teníamos.
—Esta vez nos







