Bruna se acercó a Maiquel y Catita, segura de que no estaban allí para animarla.
- Bueno... - dijo Catita. – Vine a entregarte algo... Sé que debí haberlo entregado antes, pero tuve un problema grave y no pude.
- ¿Qué es? – preguntó Bruna con desconfianza.
Catita sacó un pequeño billete arrugado del bolsillo de su chaqueta de cuero negro.
- Adrian me pidió que te diera esto.
Antes de abrir la nota, Bruna ya se imaginaba lo que estaba pasando. Sabía lo que le esperaba y no sabía si tendría el co