Karo bajó su falda, la mirada de Donatello sobre sus piernas era demasiado obvia.
—No hubieras bajado tu falda aún, debe secar primero el ungüento, además se ha manchado con el café, pediré que te consigan una falda ahora mismo.
Llamó a su chófer para que consiguiera una falda para ella, el chófer la conocía muy bien, esperaba pudiera elegir la talla correcta.
Cuando el chófer llevó la falda, Karo entró en el baño para cambiarse, era la primera vez que entraba ahí, era muy limpio, lujoso y orde