Ahí estaba Donatello frente a aquella chica, dentro de un pequeño cuarto que se utilizaba para guardar los instrumentos de limpieza.
—¿Qué es lo que pasa? —Preguntó soltándose del agarre de aquella chica.
—He escuchado que mis compañeras han hecho una apuesta.
—¿Una apuesta? —Donatello no entendía qué tenía que ver con él aquello.
—Sí, intentarán conquistarlo, ganará la que logré hacerlo. —Al escuchar aquello, no podía creerlo.
—¿Podría decirme quiénes están implicados en esto?
—Señor, me meter