Lo observó dormir, se veía tan tranquilo, regresó al sillón, tardó en poder quedarse dormida, cuando por fin lo hizo, Donatello se paró junto a ella, él le sonrió con esa sonrisa tan encantadora, ella se hizo a un lado para darle espacio.
Él se sentó junto a ella, empezó a besar sus labios, los mordisqueó un poco antes saborearlos, ella se dejó llevar, habían dejado algo inconcluso y está vez no volvería a pasar
Él se quitó la camisa, desde donde ella estaba acostada podía ver el espectáculo m