De camino a casa, Karoline se dio cuenta de que Donatello no había hablado para nada, no sabía si ella había hecho algo por lo que se sintiera molesto, o tan solo era que la presencia de Alessandro lo había puesto de muy mal humor.
—¿Pasa algo? ¿Estás molesto conmigo?
—Jamás podría enojarme contigo, es solo que no puedo controlar mi furia cuando estoy cerca de mi primo, se ha propuesto fastidiarme la vida, espero que regrese pronto a Italia.
—Trata de no caer en su juego, provocar tu enojo le