En ese momento escuchó pasos fuera de la habitación, quitó la almohada de la cara de la abuela, y fingió estar acomodándola bajo su cabeza.
Donatello y el médico entraron en ese momento, se sorprendieron al encontrarla dentro.
—¿Qué demonios haces aquí Antonella?
—Me pareció escuchar que la abuela se quejaba, por eso decidí entrar ya que no encontré a algún médico cerca.
Donatello dudo de lo que lqsa mujer decía, tendría que poner vigilancia para que nadie entrara sin consentimiento del médico.