Dante miraba por el gran ventanal de su elegante oficina, esperaba que aquel escandalo no trascendiera demasiado lejos, pues apenas estaba en marcha para conseguir algo que necesitaba, algo que había que comprobarse, y solo siendo el jefe familiar es que podría hacerlo.
—Ten distraído allí, cualquiera podría deshacerse de ti en el acto —
Una voz reconocida y melancólica lo trajo de regreso a la realidad. Girándose en su silla, vio de frente a un viejo amigo…a un viejo aliado.
—Ezra — dijo con a