Carlos
—Tres vales de diésel por dos bombonas de propano es un chiste corporativo, Rivera —ladró el capitán de la barcaza, golpeando con su grueso pulgar el borde de hierro oxidado del tanque de gas—. El mercado central se congeló ayer. Este gas vale más que el cuero de tus zapatos, y tú me estás ofreciendo un papel que podría quedarse en gris antes de que el expreso de la mañana llegue a la frontera.
—El papel no es del nodo central, capitán —dije, con voz baja y plana sobre el constante azote