Elena
—¿Nada de nada Ele? —cuestiona Evelina apegando su rostro a la pantalla mientras niego con seguridad.
—De hecho, hasta siento malestar en mi vientre, en cualquier momento me baja.
—Mmm —pronuncia entrecerrando los ojos y yo me acomodo sobre el colchón de la cama—, ¿por qué siento que te alivia no estar embarazada?
Su pregunta llega de sorpresa y abro la boca para contestar, pero lo único que sale es un chasqueo de labios. Es muy pronto para pensar en eso, y no es que embarazarme ahora s