Elena:
Con su cuerpo siendo arrastrado por la poca fuerza que tengo, lo logro meter en el baño. Su estado ha pasado de ebrio a ebrio al extremo. El alcohol ha decidido manifestarse justo ahora y eso me ha dado tiempo suficiente para pensar un poquito más y aclarar la estúpida idea que tenía en mente, que no era más que volver a perder la dignidad por culpa de este Dios del encanto.
No es que no quiera someterlo a una noche incluso mejor que la que tuvimos una vez, el caso es que soy mujer, per