Elena
—¿Te pasa algo? —cuestiona Hade cuando nos cruzamos por el pasillo. Intenté disimular el horrible paseíto de Bambi desde que salí de la habitación, pero por lo visto no funcionó y tengo a mi suegra mirándome con extrañeza.
—No, todo bien.
—Caminas como si te hubieses caído de la cama sobre una alfombra de espinas.
«Sí caí encima de algo, pero no precisamente espinas».
—Tengo un calambre. —Uso eso de excusa y sigo mi camino con ella pisándome los talones—. ¿Vas a la cocina?
—Sí, tengo se