Danielle se quedó con los ojos clavados en él, esperando la respuesta conteniendo la respiración, sabía que, si Maximilian la acompañaba, no podría visitar a Isabela, y ya se había hecho mucha ilusión de poder estar, aunque sea, cinco minutos con su madre.
—No estoy arrepentido de nada, no soy una persona que cambia de parecer a cada minuto, solo que hubo un pequeño cambio de planes. —puntualizó Maximilian arrugando el entrecejo.
Danielle pestañeo varias veces, sentía como los ojos se le llen