Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlejandro hojeaba los documentos que Chris le había entregado con movimientos bruscos, como si cada hoja guardara la respuesta que buscaba, aunque nunca la encontraba. Ninguna información lograba apaciguar el torbellino dentro de él. Al contrario, todo parecía avivar un fuego cada vez más incontrolable.
Aún no habían pasado ni veinticuatro horas, y su vida ya estaba hecha pedazos.
Los problemas llegaban uno tras otro, sin tregua.







