Capítulo 82—Hermanos que se eligen
Narrador
Eran más de las once de la noche, Seth se sentó en el borde del sillón. La penumbra de su oficina no ayudaba a calmar la inquietud que le hervía bajo la piel. Llevaba horas ahí, intentando dormir, fracasando una y otra vez.
El cuero crujía cada vez que cambiaba de posición, como si el mismo sofá se quejara del peso de sus pensamientos. Finalmente, se puso de pie y caminó hacia la puerta. Si no podía dormir, al menos podría tomar un café.
El pasillo es