Allí estaban Mary y Callum, sentados en una de las bancas, con el cálido atardecer de fondo, y lo más importante... solos, mientras conversaban de lo lindo, con un aire de intimidad que solo clavó una estaca de angustia en Danilo al ver como su aparente estoico guardaespaldas tomó la mano de su amiga con suavidad y delicadeza ¡Le estaba tomando la mano, por Dios!
El suelo bajo sus pies se tambaleó ¿Era real o una ilusión? La visión de Mary, ¡su Mary!, con otro hombre lo hizo implosionar. El dol