Demián
— Hola pa! — Se levanta y me saluda con un abrazo.
— Cómo estás hijo? — me siento en frente de él.
— Bien, la verdad que muy bien! — me mira sorprendido.
Él está bastante al tanto de lo que pasa con Penny, lo que yo pasé estos años, de todo prácticamente, se volvió un gran amigo para mí y aprendí a admirarlo. Tengo suerte del padre que me tocó.
— Qué pasó? Hablaste con Penny? — asiento sin dejar de sonreír.
Llega la mesera y nos toma la orden.
— Fue más que hablar! — Sonríe con picardía