Demián
— ¡Muchas gracias! — recibo la bolsa.
— Gracias a vos, ¡Volve cuando quieras! — ¡Ay no! Esa simple frase desatará el caos con mi mujer.
Caminamos hasta la salida, la verdad me pregunto, ¿Por qué no le dijo algo? Pero Penny es una mujer con un carácter muy difícil de manejar, conmigo nada más, con los demás es como si se limitara al extremo.
— ¿Qué? ¿Estoy pintada? — Y ahí vamos otra vez, me encojo de hombros. — ¿Acaso te gusto? — No digo nada.
¿Por qué? Nosotros estamos rodeados de