No estaba escapando, solo necesitaba un tiempo a solas.
Si se lo repetía un par de veces más tal vez Mia se lo llegaría a creer.
La escena de unos minutos atrás no dejaba de repetirse en su mente. Los ojos de Giovanni fijos en los suyos, él inclinándose con sus intenciones claras y ella deseando que sucediera. ¿Dónde había quedado su decisión de marcar distancia?
No debería haberle entregado al bebé y mucho menos dejarlo entrar en su departamento. En definitiva, tomar las decisiones correctas