Mundo de ficçãoIniciar sessãoGiovanni casi se olvidó de como respirar, estaba más concentrado en admirar a Mia. Ella era sexy y de eso no cabía duda, pero verla en aquel vestido negro que se pegaba a cada curva de su cuerpo como una segunda piel, no hacía más que reafirmar esa idea. Debía de controlar los pensamientos que se apoderaban de él, pero era una batalla perdida y lo sabía.
Dos malditas semanas en las que la había visto en contadas ocasiones.







